¡Sé parte del
cambio!

Creemos en algo simple, pero profundamente poderoso:
nadie debería enfrentar un ACV en soledad.

Cuando ocurre un accidente cerebrovascular, no solo se ve afectado un cuerpo.
Se remecen familias completas. Se rompen rutinas. Se detiene la vida tal como se conocía.
Y, de pronto, lo cotidiano se vuelve difícil: hablar, caminar, comer, recordar… incluso sonreír.

Pero también creemos en lo que viene después.
En esa primera vez que alguien vuelve a levantarse.
En ese pequeño avance que para otros puede parecer mínimo, pero que para una familia lo es todo.
En el esfuerzo silencioso que casi nadie ve.
En la dignidad de volver a intentarlo, una y otra vez.

En Fundación MiACV existimos por eso.
Para acompañar. Para orientar. Para sostener.
Para construir una comunidad donde el miedo se transforma en conversación,
la incertidumbre en herramientas,
y el dolor se enfrenta con humanidad y esperanza.

Tu donación no es solo un aporte.
Es un gesto de presencia.
Es decirle a alguien: “no estás solo”.
Es ayudar a construir un país más informado, más empático y mejor preparado frente al ACV.

Porque la rehabilitación no es solo recuperar movimientos.
Es recuperar identidad.
Recuperar confianza.
Recuperar futuro.

Dona hoy y sé parte de una causa que devuelve vida, paso a paso.